Kelvin Kiptum
Corre, incluso cuando el mundo te diga que es imposible. Corre cuando el miedo susurre que no puedes. Corre cuando el cansancio se sienta eterno. Porque hubo un joven llamado Kelvin Kiptum que le enseñó al mundo que los límites no son muros, sino puertas esperando ser cruzadas. Él no corrió solo para ganar, corrió para demostrar que el ser humano puede ir más rápido que sus dudas y más lejos que sus miedos. Que tu vida sea una maratón de fe, disciplina y valentía. No mires cuántos kilómetros faltan, mira cuánta fuerza has construido. Y cuando sientas que ya no puedes más, recuerda: todavía te queda un paso… y a veces, ese paso es el que cambia toda la historia.
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